Un amplio grupo de distribuidores musicales —incluyendo opciones independientes como Ditto, RouteNote y Symphonic, además de las divisiones de distribución de las tres grandes discográficas— se han unido para respaldar un proyecto llamado Iniciativa de Integridad en el Streaming (Streaming Integrity Initiative), catalogado como “un nuevo compromiso de la industria para combatir el fraude de reproducciones y proteger a artistas, compositores y fans de sus perjuicios”.
Este proyecto fue dado a conocer recientemente por la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI). Su directora ejecutiva, Victoria Oakley, señaló que “el fraude en el streaming engaña a los seguidores y despoja a los creadores de los ingresos que legítimamente les corresponden; esto es un robo, así de simple”.
Por esta razón, añadió que “celebramos la iniciativa de los primeros distribuidores en sumarse públicamente a este pacto, y confiamos en que esto derive en acciones directas, eficaces y coordinadas para salvaguardar a los artistas y a su público frente a estas malas prácticas”.
Aunque una larga lista de distribuidores independientes y multinacionales forman parte de este lanzamiento, destacan algunas ausencias notables. Entre ellas se encuentran Believe junto a su plataforma TuneCore, así como uno de los nombres más pesados del sector DIY, DistroKid.
Sin embargo, los impulsores de la Iniciativa de Integridad en el Streaming están haciendo un llamado abierto a otras empresas de distribución, plataformas de streaming y organizaciones del sector para que se sumen a la causa.
Para formar parte de esta alianza, las compañías deben comprometerse con cinco pilares fundamentales. El primero es contar con mecanismos sólidos para verificar la identidad de los usuarios y la titularidad de los derechos. El segundo consiste en examinar los contenidos para detectar infracciones, fraudes y riesgos asociados a la inteligencia artificial. El tercero se enfoca en identificar, investigar y mitigar cualquier sospecha de fraude.
El cuarto punto exige compartir información e inteligencia con la competencia para evitar que los infractores simplemente cambien de distribuidora. Por último, el quinto compromiso obliga a medir y mejorar constantemente los sistemas antifraude para hacer frente a las amenazas emergentes.
Otro de los actores que apoya la medida es Absolute Label Services. Su director general, Simon Wills, afirmó que “combatir las reproducciones artificiales no puede ser un juego reactivo de golpear al topo; requiere tecnología inteligente y con visión de futuro, combinada con la colaboración de toda la industria”.
Destacando la labor de su propia empresa, explicó que al “integrar una detección profunda de fraudes en nuestro sistema operativo musical, Anthology”, Absolute “permite a los titulares de derechos detectar irregularidades de forma temprana”. Esto significa que “respaldamos totalmente la iniciativa de la IFPI y nos enorgullece promover un ecosistema digital más limpio y justo para todos”.
El fraude por streaming es un problema complejo que suele manifestarse inflando artificialmente las escuchas de un tema para aparentar mayor popularidad y llevarse una porción desproporcionada de los fondos de regalías. Detrás de estas acciones hay tanto personas ajenas a la industria como malos actores dentro del ecosistema musical.
A esto se suman quienes suben temas ajenos con la esperanza de cobrar antes de que alguien lo note, así como aquellos que cargan canciones creadas por inteligencia artificial haciéndose pasar por artistas famosos para engañar a los oyentes desprevenidos.
Abordar este reto exige una estrategia integral que incluya el monitoreo por parte de las plataformas de streaming y la persecución de los servicios que comercializan la manipulación de reproducciones. No obstante, existe un consenso generalizado en que los distribuidores tienen un papel crucial, especialmente al aplicar controles de validación de identidad más estrictos al momento del registro.
En el pasado han surgido otros esfuerzos similares, como la Music Fights Fraud Alliance, que sí cuenta entre sus filas a Believe y DistroKid. Por el momento, la relación exacta entre dicha alianza y el nuevo proyecto liderado por la IFPI no ha sido especificada.
Entre las empresas que participan desde el día del lanzamiento se encuentran Absolute Label Services, CmdShft, Ditto Music, GoDigital, HYBE, IDOL, InnerCat Music Group, Redeye, RouteNote, Secretly Distribution, Symphonic y Too Lost.
A ellas se suman Sony Music con sus filiales AWAL y The Orchard; Universal Music junto a CD Baby, FUGA y Virgin Music Group; y Warner Music con su recién adquirida división Revelator. Asimismo, la asociación paneuropea de sellos independientes IMPALA y la agencia de licencias digitales Merlin figuran también como entidades colaboradoras.





