Sara Bejlek, la zurda de 20 años que revoluciona el tenis checo: “Solo sigo creyendo”
Por Richard Osborn
Por si el tenis femenino checo no contara ya con una profundidad histórica envidiable, su rica tradición —que va desde Navratilova, Mandlikova, Sukova, Novotna y Kvitova, hasta Pliskova, Krejcikova, Muchova y Noskova— sigue sumando capítulos. La última incorporación a esta prestigiosa lista es una joven revelación de 20 años, oriunda de una pintoresca localidad de tejados de terracota más conocida por sus viñedos que por fabricar tenistas.
Su nombre es Sara Bejlek.
Aunque ya había dado destellos de su talento al conquistar el título del WTA 500 de Abu Dabi en febrero —mes en el que también ingresó por primera vez al Top 50—, Bejlek está protagonizando la semana de su vida en el Abierto de Cincinnati. En su camino hacia la primera semifinal de un torneo WTA 1000 de su corta carrera, la checa ha dejado en el camino a tres campeonas de Grand Slam: su compatriota Barbora Krejcikova, la número uno del mundo Aryna Sabalakena y la vigésima preclasificada, Madison Keys.

Bejlek ha demostrado una particular debilidad por el drama en la cancha. Tras su victoria por remontada 7-6(7), 6-4 ante la máxima favorita, Sabalenka —un encuentro en el que llegó a estar abajo 1-5 en el tie-break del primer set y 1-4 en el segundo parcial—, la jugadora reconoció haberse quedado sin palabras.
“Me quedé sin palabras”, declaró a la prensa.
No era para menos. Era la primera vez que se enfrentaba a una número uno del mundo y lo hacía en uno de los escenarios más grandes del circuito, la P&G Stadium Court, con una capacidad para 12.000 espectadores.
“Yo solo sigo creyendo”, explicó el viernes tras otra sufrida victoria en cuartos de final por 3-6, 6-4, 7-6(5) frente a la favorita local y campeona del torneo en 2019, Madison Keys. “Solo intento concentrarme en mí misma, sin importar lo que pase al otro lado de la red”.

El circuito está conociendo el estilo de juego de Bejlek a pasos agigantados. Con una estatura modesta de 1,60 metros (5 pies y 3 pulgadas), esta versátil zurda compensa la falta de potencia pura con una gran inteligencia táctica, variedad de golpes, ángulos precisos, dominio del slice y notables recursos defensivos para desbordar a rivales más corpulentas. Fuera de la pista, sin embargo, la checa aún se está dando a conocer. Al pedirle que definiera su personalidad en tres palabras, su respuesta fue tajante:
“Loca”.
“Emocional”.
“Prudente”.
Aunque sobre la cancha su juego esté lejos de ser conservador. Bajo la tutela de su entrenador, Jakub Kahoun, Bejlek continúa fortaleciendo una confianza en sí misma que le será indispensable de cara a su próximo compromiso, donde se medirá ante la ganadora del duelo entre la estadounidense Coco Gauff y la ucraniana Marta Kostyuk.
“Creo que esa confianza ha ido en aumento a lo largo de la temporada”, señaló. “Tuvimos una charla muy importante con mi equipo hace un par de semanas y, desde entonces, siento que las cosas van por buen camino. Estoy mejorando en creer en mí misma y en mi evolución dentro de la cancha”.
Radiografía de Sara Bejlek
Color favorito: Azul
Comida favorita: Pizza
¿Golpe preferido, derecha o revés?: Derecha
¿De qué color es la pelota de tenis?: Amarilla
Animal favorito: Perro
Jugador histórico favorito: Novak Djokovic






