Un juez federal ha desestimado las acusaciones de infracción de derechos de autor que formaban el núcleo de la demanda interpuesta por Wixen Music Publishing contra Meta Platforms.
El juez John F. Walter dictaminó que Wixen no ha logrado demostrar que posea los derechos necesarios para emprender acciones legales sobre las 681 obras que, según afirma, Meta utilizó sin licencia a través de Facebook, Instagram y WhatsApp.
La orden judicial, obtenida por MBW, fue emitida el pasado viernes (4 de septiembre) en el Tribunal de Distrito de EE. UU. para el Distrito Central de California, y se puede leer íntegramente aquí.
El juez Walter resolvió la moción basándose en los escritos presentados, sin necesidad de celebrar una audiencia.
Wixen tiene de plazo hasta el 18 de septiembre para presentar una segunda demanda enmendada que corrija dicho defecto.
La decisión judicial tumba ambos cargos por derechos de autor presentados por Wixen: la infracción directa por parte de Meta y la infracción contributiva debido a las acciones de los usuarios con la música en la plataforma.
Por el momento, las otras tres demandas de Wixen se mantienen intactas: difamación, difamación comercial e interferencia intencional en sus contratos.
El fallo no determina de ninguna manera si Meta ha cometido o no una infracción.
Se centra exclusivamente en si Wixen tiene legitimación activa para iniciar el pleito en primer lugar.
“El Tribunal concluye que Wixen no ha alegado adecuadamente su legitimación para demandar bajo la Ley de Derechos de Autor en relación con ninguna de las Obras”, señala la resolución.
“El Tribunal concluye que Wixen no ha alegado adecuadamente su legitimación para demandar bajo la Ley de Derechos de Autor en relación con ninguna de las Obras.”
John F. Walter, juez federal de EE. UU.
Wixen opera como una entidad administradora de publicaciones musicales, gestionando los derechos de más de 2.000 clientes en un catálogo que supera las 100.000 canciones.
En su demanda enmendada, presentada el pasado mes de mayo, la compañía se definía como la “propietaria y/o licenciataria exclusiva” de las obras en disputa, sin especificar cuál era su condición exacta en cada caso particular.
“Sin embargo, Wixen no especifica para ninguna Obra en particular si es propietaria o licenciataria exclusiva, qué derechos exclusivos posee, ni de quién provienen dichos derechos”, escribió el juez Walter. “El Tribunal coincide con Meta en que las alegaciones generales y concluyentes de Wixen resultan insuficientes para establecer la legitimación procesal”.
El escollo más complejo para Wixen radica en cómo los tribunales abordan aquellas composiciones musicales que cuentan con múltiples titulares.
De acuerdo con la jurisprudencia del Noveno Circuito que vincula al tribunal del juez Walter, la orden especifica que “un copropietario de derechos de autor no puede otorgar unilateralmente a un tercero una licencia exclusiva sobre su parte copropietada que restrinja los derechos independientes de los demás copropietarios.
“De hecho, a falta de consentimiento de los demás copropietarios, el licenciatario ostenta únicamente una licencia no exclusiva y, por lo tanto, carece de legitimación para demandar por infracción basándose en dicha licencia”.
En la práctica, esto significa para Wixen y otras editoras que un administrador que posea únicamente los derechos correspondientes al porcentaje de un autor en una canción escrita a pachas generalmente no puede demandar por su cuenta a un infractor.
El juez Walter hizo referencia a una concesión que la propia Wixen realizó en sus documentos judiciales.
“Wixen admite con franqueza que, de hecho, carece de legitimación para demandar por aproximadamente 100 obras identificadas en el Anexo A, conforme a la jurisprudencia vinculante del Noveno Circuito”, reza el documento.
La empresa notificó al tribunal su disposición a modificar el escrito de demanda “para eliminar las aproximadamente cien obras de las cuales posee una licencia exclusiva sobre una fracción menor al total de la obra”.
La demanda modificada de Wixen solicitaba al menos 102,15 millones de dólares estadounidenses, una cifra calculada multiplicando los 150.000 dólares de daños legales máximos por infracción intencionada por las 681 obras enumeradas.
Eliminar alrededor de 100 de esas creaciones reduciría dicho tope teórico en unos 15 millones de dólares.
Asimismo, Wixen reclama al menos 20 millones de dólares adicionales en concepto de indemnización por difamación.
El juez Walter indicó que no se pronunciará sobre la solicitud de Meta para desestimar las tres reclamaciones basadas en la legislación estatal “a menos y hasta que Wixen alegue debidamente una reclamación federal por derechos de autor”.
Si el argumento de los derechos de autor se desmorona por completo, el tribunal decidirá entonces si las demandas restantes deben seguir su curso en la jurisdicción federal.
Wixen demandó inicialmente a Meta el 23 de enero por 331 obras, exigiendo una compensación cercana a los 49,65 millones de dólares, tal como informó MBW en su momento.
Posteriormente, amplió el litigio en mayo hasta abarcar 681 obras y elevar la cifra a 102,15 millones de dólares, argumentando que estimaba que el volumen real de creaciones infringidas superaba holgadamente el millar.
Por su parte, Meta solicitó al tribunal en junio que desestimara los cinco cargos, tachando a Wixen de “ litigante en serie” y acusándola de pretender “convertir una disputa rutinaria de licencias en una batalla legal colosal”.
Magistrados de ese mismo distrito judicial ya han desestimado en dos ocasiones anteriores demandas por derechos de autor presentadas por Wixen bajo idénticos fundamentos: contra Pandora en julio de 2020 y frente a Triller en febrero de 2021.
Wixen argumentó que su demanda actual debía prosperar puesto que su segundo intento en el caso contra Triller sí salió adelante.
Si bien el juez Walter desestimó la comparativa, dicha diferencia marca precisamente el estándar que Wixen debe cumplir ahora.
El escrito presentado en el caso Triller, puntualiza la orden, “incluía alegaciones sobre cómo Wixen había adquirido los derechos legales de propiedad, así como referencias al articulado del contrato que le otorgaba tales prerrogativas”.
La sentencia no exige a Wixen demostrar fehacientemente que es propietaria de las obras, sino simplemente aclarar de forma explícita para cada una de ellas si ostenta la titularidad o si se trata meramente de una licencia, especificando además qué derechos exclusivos posee.
El juez Walter limitó la corrección del escrito exclusivamente a solventar este problema relativo a los derechos de autor, prohibiendo a Wixen introducir nuevas partes o causas de pedir sin la autorización previa del tribunal.
El litigio tiene su origen en el acuerdo de licencias que Wixen suscribió originalmente con Facebook en marzo de 2018, el cual expiró el 10 de diciembre de 2025 tras fracasar las negociaciones de renovación debido a desacuerdos económicos sobre las tarifas.
Desde la caducidad de dicho acuerdo, denuncia Wixen, Meta ha mantenido el catálogo de la editorial dentro de la fonoteca que nutre los vídeos de Reels y otras funciones, sin contar con la debida autorización ni realizar contraprestación económica alguna.
Según Wixen, la estrategia de Meta de “recortar drásticamente los pagos a los compositores responde al objetivo de sustituir la música generada por humanos, sujeta a derechos de autor, por música libre de derechos generada mediante inteligencia artificial”.
Asimismo, acusa a la tecnológica de haber retirado la música de sus clientes de las plataformas mientras el contrato aún estaba vigente, para luego culpar falsamente a Wixen de dicha supresión ante los propios autores.
Actualmente, Meta afronta diversos pleitos en materia de derechos de autor planteados por otros titulares de catálogos musicales en relación con esas mismas plataformas.
Una demanda interpuesta por Eight Mile Style, coeditora de cientos de canciones de Eminem, fue autorizada en junio a continuar por infracción directa, con una cuantía en juego de hasta 109 millones de dólares.
Del mismo modo, Epidemic Sound mantiene abiertas dos demandas contra Meta, cuya primera reclamación ascendía a un mínimo de 142 millones de dólares.
Hasta el momento de redactar esta información, ni Wixen ni Meta habían respondido a las solicitudes de comentarios enviadas por MBW.Music Business Worldwide





