SISMOLOGÍA
Adiós al viejo parámetro: por qué la histórica escala de Richter dejó de usarse para medir los terremotos
Creada en 1935, la emblemática escala de magnitud local quedó obsoleta frente a los movimientos de gran intensidad. Hoy rige un sistema más preciso, mientras que los expertos continúan utilizando la escala Mercalli para evaluar los daños reales en las zonas afectadas.
Por la Redacción
Durante décadas, la escala sismológica de Richter fue la referencia indiscutida para medir la magnitud de los sismos en todo el mundo. Establecida originalmente en 1935 por el sismólogo Charles Francis Richter junto a su colega Beno Gutenberg, la herramienta se convirtió en el estándar global para informar sobre la actividad sísmica.
Sin embargo, con el avance de la tecnología y la sismología en el siglo XXI, el sistema demostró tener una limitación estructural crucial: había sido diseñado para registrar temblores débiles. Al enfrentarse a movimientos telúricos de gran intensidad, la escala pierde precisión y es incapaz de diferenciar entre los terremotos más potentes, interpretándolos a todos de manera similar.
Para superar este obstáculo, la comunidad científica adoptó en la actualidad la escala sismológica de magnitud de momento. Introducida en 1979 por los investigadores Thomas C. Hanks y Hiroo Kanamori, esta sucesora respeta y continúa los parámetros originales de Richter, pero está calibrada específicamente para medir con exactitud la energía liberada en terremotos superiores a 6,9 grados, el umbral donde el viejo sistema comenzaba a fallar.
Intensidad versus Magnitud
Más allá de la energía liberada, los especialistas recalcan la importancia de distinguir entre magnitud e intensidad. Mientras que la primera calcula la fuerza en el foco del sismo, la escala Mercalli Modificada (MM) mide los efectos tangibles del temblor sobre la superficie.
Expresada en doce grados mediante números romanos (del I al XII), esta escala evalúa los daños provocados en función de variables como las condiciones del terreno, la vulnerabilidad de las construcciones y la distancia al epicentro.
En la Argentina, organismos como el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres) recurren habitualmente a este método para describir de manera cualitativa cómo impactó un movimiento telúrico en el territorio, poniendo el foco en las estructuras edilicias y en la percepción de las personas afectadas.





