ADVIERTEN NUEVAS REGLAS DEL INE; BUSCAN SANCIONAR IRONÍA Y SARCASMO EN COBERTURA ELECTORAL
CIUDAD DE MÉXICO. — Tras las críticas internacionales y nacionales contra los intentos de control a los medios de comunicación a través de la Ley de Derechos de las Audiencias, especialistas y críticos advierten sobre un nuevo flanco de control informativo proveniente del Instituto Nacional Electoral (INE).
Hace 10 días, el Consejo General del INE aprobó por unanimidad un nuevo plan de monitoreo de medios para el proceso electoral del próximo año, el cual incluye los denominados “Mecanismos discursivos indirectos de descalificación de personas precandidatas o candidatas”.
Esta nueva disposición contempla sancionar expresiones de periodistas, conductores y comunicadores que impliquen el menosprecio, cuestionamiento indirecto, ironía, sarcasmo, minimización, críticas o infantilización hacia quienes compitan por un cargo de elección popular.
El acuerdo busca intervenir cuando la autoridad electoral considere que se reduce la relevancia, capacidad o trayectoria de los aspirantes, o bien, cuando se les atribuya inexperiencia para el puesto.
Especialistas en materia electoral y libertad de expresión han señalado que la medida establece criterios de rigidez extrema que obligarían a los medios electrónicos a una neutralidad absoluta, al grado de penalizar modulaciones de voz, expresiones corporales como el uso de la mirada, la elevación de cejas o posturas físicas que puedan ser interpretadas por el árbitro electoral como un sesgo o descalificación.
La disposición, integrada dentro de un conjunto de 12 variables aprobadas para el monitoreo, plantea cuestionamientos sobre el trato igualitario a perfiles con trayectorias políticas disímbolas y la viabilidad de realizar investigación periodística crítica durante las campañas electorales.
Críticos de la medida equiparan estas disposiciones con los mecanismos de supervisión ideológica, advirtiendo que restringen el ejercicio periodístico y limitan el análisis político bajo el argumento de evitar la injerencia y la descalificación en los procesos electorales.





