La WNBA admite que su seguridad actuó mal al obligar a aficionados a cubrirse camisetas sobre el deporte femenino
ATLANTA — La franquicia Atlanta Dream responsabilizó a la WNBA por un incidente ocurrido durante un partido, en el cual personal de seguridad exigió a varios asistentes que se cubrieran las camisetas que llevaban puestas.
De acuerdo con información obtenida por Fox News Digital, al menos tres aficionados fueron obligados a ocultar sus prendas. Entre ellos se encontraban una madre y su hija adolescente, quienes vestían camisetas de la marca XX-XY Athletics, conocida por abogar por la protección de los deportes femeninos frente a la participación de atletas biológicamente masculinos. Un tercer aficionado, que portaba una camisa con un mensaje a favor de las personas transgénero, también recibió la misma orden.
A través de un comunicado emitido este lunes, los Atlanta Dream aclararon que su personal interno no estuvo involucrado en el hecho y señalaron que los protocolos de seguridad de la WNBA “se quedaron cortos” respecto a los estándares esperados.
“El Atlanta Dream cree en la creación de un entorno seguro e inklusivo para todos. Desafortunadamente, en el partido de anoche, la seguridad de la WNBA tomó medidas que no alcanzaron ese estándar. En ningún momento el personal de los Dream estuvo involucrado en las decisiones tomadas por la seguridad de la WNBA”, indicó el equipo en el texto.
Por su parte, la WNBA emitió una declaración independiente en la que reconoció que la situación “no debió haber ocurrido”.
“La WNBA está al tanto de las interacciones en el partido de anoche en Atlanta, en las cuales se pidió a los aficionados por parte de la seguridad de la liga que cubrieran sus camisetas. Esto no debería haber sucedido”, apuntó la liga. Hasta el momento, la WNBA no ha respondido a las solicitudes de Fox News Digital para esclarecer quién ordenó dicha medida.
Kasey Thomason y su hija de 17 años, Annie —las aficionadas afectadas por la medida sobre las prendas de XX-XY Athletics— relataron que la persona que las confrontó no vestía el uniforme habitual de los guardias del recinto, sino un traje color canela.
El encuentro deportivo no se disputó en la sede habitual de los Dream, el Gateway Center Arena, sino que fue trasladado al más amplio State Farm Arena —hogar de los Atlanta Hawks— para albergar a una mayor cantidad de espectadores ante la expectativa generada por el partido frente a Caitlin Clark y las Indiana Fever.





