ALERTA GLOBAL: NOAA ELEVA A 90% LA PROBABILIDAD DE UN “SÚPER EL NIÑO” HISTÓRICO PARA FINALES DE 2026
El fenómeno climático ya muestra anomalías superiores a los +2,0 °C en el Pacífico. Expertos advierten que este evento dejará temperaturas globales propias de la década de 2030, mientras que en Chile se proyectan intensas lluvias y un complejo escenario para el próximo verano.
WASHINGTON / SANTIAGO — La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) encendió las alarmas globales tras elevar a un 90% la probabilidad de que el fenómeno de El Niño produzca un evento de gran intensidad durante el trimestre de octubre, noviembre y diciembre de 2026.
De acuerdo con el último reporte del organismo, El Niño se ha fortalecido notablemente en el último mes, registrando anomalías de temperatura en la superficie del mar que ya superan los +2,0 °C en el Pacífico ecuatorial oriental. Con esta tendencia, las proyecciones apuntan a que los impactos alcancen una intensidad histórica desde que se tienen registros, estimando un 69% de posibilidades de romper marcas previas.
“Con un evento de esta magnitud, las probabilidades de experimentar impactos consistentes con El Niño son mayores, pero no están garantizadas”, advirtieron desde la NOAA. De cumplirse los pronósticos, el fenómeno —bautizado por algunos especialistas como “Niño Godzilla” o “Súper El Niño”— se encamina a ser uno de los episodios más fuertes y prolongados desde 1950.
Impactos en Chile: lluvias y riesgo de incendios
Los efectos de este fenómeno ya se han dejado sentir en el territorio nacional. En los últimos meses, las regiones del norte, centro y centro-sur han enfrentado precipitaciones intensas que han derivado en emergencias graves, como el desborde de ríos, anegamientos y víctimas fatales.
Según los especialistas, las lluvias continuarán fuera de los rangos normales mientras persista el fenómeno. En esa línea, la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) confirmó en su última proyección trimestral precipitaciones sobre lo normal desde la Región de Coquimbo hasta la de Los Ríos. Para el periodo entre agosto y octubre, se estiman acumulaciones de entre 2 y 23 mm en La Serena; de 38 a 102 mm en Santiago; entre 45 y 125 mm en Valparaíso; y de 206 a 332 mm en Concepción.
No obstante, el panorama cambiará drásticamente hacia el verano. Los expertos advierten que un El Niño de esta magnitud propiciará temperaturas más altas de lo habitual, un aumento drástico en la frecuencia de olas de calor y una temporada estival particularmente compleja para el combate de incendios forestales.
Un adelanto del clima de la próxima década
Más allá de las contingencias regionales, la comunidad científica internacional ha puesto el foco en las repercusiones planetarias. Diversos análisis publicados recientemente señalan que este ciclo 2026-2027 le dará al planeta un adelanto de lo que se vivirá a finales de la década de 2030.
Las cifras que alcanzaría El Niño hacia el cierre del año elevarían las temperaturas globales a niveles no previstos hasta dentro de más de una década. A través de su cuenta de X, el climatólogo Zeke Hausfather advirtió: “No estoy seguro de que la gente se haya dado cuenta de lo caótica que será la segunda mitad de 2026 y 2027 en cuanto a temperaturas globales, tras un fenómeno de El Niño sin precedentes”.
Según los modelos predictivos, las temperaturas globales en 2027 se adelantarían aproximadamente 13 años a la tendencia actual de calentamiento, emulando condiciones climáticas típicas de la década de 2040. Esto, sumado al calentamiento global acelerado por la acción humana, llevó al especialista a concluir que “las emisiones humanas están añadiendo cada década al sistema climático una cantidad de calor equivalente a un El Niño permanente”.





