El panorama se oscurece para Max Brosmer: el ex mariscal de campo titular de los Vikings apunta a quedar fuera del roster
MINNEAPOLIS — A medida que los Minnesota Vikings avanzan hacia la Semana 2 de la pretemporada, la competencia en la posición de mariscal de campo comienza a definirse y las noticias no son alentadoras para Max Brosmer. Con Kyler Murray afianzado como titular y una dura pelea entre J.J. McCarthy y Carson Wentz por el rol de segundo mariscal, el futuro de Brosmer en el equipo luce sumamente comprometido.
Mientras McCarthy aporta mayor proyección a futuro, Wentz ha demostrado mayor estabilidad y control de la ofensiva, ampliando la brecha en la jerarquía del equipo. Para Brosmer, quien llegó a sumar titularidades la temporada pasada, las oportunidades escasean. Su situación se agravó recientemente en el duelo ante los New York Giants, donde apenas pudo disputar tres jugadas antes de abandonar el terreno de juego debido a una lesión en el pulgar, cediendo el lugar a Wentz.
Analistas de Vikings on SI, como Adam Carlson, señalan que es poco probable que Minnesota decida mantener a cuatro mariscales de campo en su plantilla definitiva de 53 jugadores. Ante este escenario, las esperanzas de Brosmer por asegurar un lugar se desvanecen rápidamente, siendo su mejor alternativa realista aspirar a un puesto en el equipo de prácticas (practice squad).
Un duro golpe anímico: la baja de Jamal Adams
En paralelo a la situación de los mariscales de campo, el vestidor de los Vikings lamenta la reciente lesión de Jamal Adams, un contratiempo sensible para la defensiva a pesar de haber firmado recientemente con la expectativa de ganarse un lugar en el equipo.
El profundo Josh Metellus compartió su sentir con los medios tras conocer la gravedad de la situación de su compañero. “Este juego te quita mucho y realmente no te da demasiado a cambio”, declaró Metellus sobre el esfuerzo constante de Adams. “Su trayectoria futbolística no le ha dado lo que busca, pero hombre, así es este deporte”.
No obstante, Metellus destacó la rápida integración de Adams al grupo, describiéndolo como el arquetipo de jugador que busca el cuerpo técnico encabezado por Kevin O’Connell: inteligente, aguerrido y apasionado por el fútbol americano, cualidades que se reflejaban en la fuerte unión fuera del campo que el equipo había comenzado a forjar.





