Crédito de la foto: Sony Music
Ishmael Montague, productor de Chris Brown, ha presentado una demanda por casi 1,25 millones de dólares contra Sony Music Entertainment (SME) por el presunto impago de regalías y por “entorpecer” su acuerdo con Xposure Music.
Montague interpuso recientemente su demanda ante un tribunal federal de Nueva York, acusando a SME de tergiversación fraudulenta, tergiversación negligente y otros cargos. Según relata el propio demandante, bajo un acuerdo firmado en 2016 con la compañía homónima de Brown, a él (Montague) le corresponde una regalía de productor del 1,5% por el tema “Party”.
Esa fracción de los ingresos por grabaciones refleja la parte de Montague dentro de una división del 3% junto al también productor de “Party”, A1, según los documentos legales, los cuales Aparentemente no mencionan al tercer productor del tema, Hitmaka.
En cualquier caso, el acuerdo descrito parecía marchar sin problemas hasta el verano pasado, cuando la empresa del productor acordó vender “derechos de regalías sobre másters específicos” a Xposure Music.
Como era de esperar dada la naturaleza del pleito, la transacción incluía la canción “Party” y tropezó con algunos obstáculos en su recta final.
Al tener que realizarse “un trámite rutinario de cambio de beneficiario”, Montague indicó a SME que empezara a enviar los pagos directamente a Xposure. Sin embargo, según la demanda, Sony Music presuntamente “interfirió de forma intencionada” y “retrasó el cambio durante seis semanas” basándose en “declaraciones falsas y políticas inventadas”.
Sin entrar demasiado en los detalles de las idas y venidas (ni en las discrepancias sobre la transferencia de pagos), la discográfica habría respondido a la solicitud en julio exigiendo al productor que presentara una carta de autorización “además de los instrumentos de cesión”, apelando a una “rígida política de la empresa”.
A partir de ahí, el mánager de Montague reiteró por escrito que “esa misma cuenta ya se había modificado con anterioridad y sin objeción alguna a través del propio procedimiento de solicitudes de cambio de Sony”, el cual “estuvo disponible durante todo el proceso”.
Posteriormente, los representantes del sello discográfico alegaron supuestamente “que Sony no podía actuar porque no había ‘recibido instrucciones de los artistas’ en relación” con las regalías en cuestión. Poco después, surgió un malentendido sobre el propio flujo de pagos: SME afirmó presuntamente que “‘ya no le liquidaba cuentas al productor'”.
En otras palabras, las demoras se convirtieron en el eje central del conflicto y, como era de esperar, no sentaron nada bien ni al demandante ni a Xposure.
“Las seis semanas de negociaciones contra una política que ni siquiera existía consumieron el tiempo y los recursos del demandante, retrasaron su pago y obstaculizaron el cierre” del acuerdo con Xposure, resumió Montague.
Por último, en cuanto a la mencionada reclamación por el pago insuficiente de regalías, el demandante asegura que descubrió la presunta falta de compensación económica a través de una “auditoría de terceros”.
“La regalía de productor acordada para el máster de ‘Party’ es del 3%, de la cual el 1,5% le corresponde al demandante tras la división con A1. Sony ha aplicado un 0,75% —la mitad de la tarifa pactada— a nivel de proveedor. El fundamento se basa en una revisión realizada en julio de 2026 de los estados de cuenta y acuerdos del demandante, la cual se comunicó a Sony por escrito el 25 de agosto de 2026”, detalla la demanda.
Asimismo, Montague recalcó al final del documento que SME “nunca ha presentado una rendición de cuentas completa y correcta sobre la base de tarifas aplicada en la cuenta”, por lo que en este litigio se exige “una auditoría de la contabilidad que Sony mantiene sobre la cuenta”.





