AEG y SeatGeek han solicitado formalmente a un juez federal que rechace el acuerdo antimonopolio que permitiría a Live Nation conservar el control de Ticketmaster.
Mientras que AEG compite contra Live Nation en la promoción de conciertos y la venta de entradas —además de gestionar recintos como el Crypto.com Arena en Los Ángeles—, SeatGeek es rival directo de Ticketmaster en el mercado de boletería primaria y secundaria.
Por su parte, AEG exige que la justicia ordene la venta forzosa de Ticketmaster y se prohíban los contratos de exclusividad a largo plazo que esta última firma con los principales recintos de espectáculos.
En la misma línea, SeatGeek ha pedido al tribunal que dictamine que el acuerdo pactado no beneficia en absoluto al interés público.
La objeción de AEG fue presentada conjuntamente con Louis Messina, fundador de Messina Touring Group. El empresario denunció que Live Nation le dejó de contestar el teléfono en 2024 y bloqueó a sus artistas en sus anfiteatros. Aunque Messina colabora estrechamente con AEG, asegura que opera de manera totalmente independiente.
Los escritos de AEG y Messina se remitieron al Departamento de Justicia de EE. UU. y se registraron oficialmente el jueves (3 de septiembre), pudiéndose consultar íntegramente aquí y aquí. Por su parte, el documento de SeatGeek ingresó el 31 de agosto.
El plazo estipulado por la Ley Tunney para recibir comentarios concluyó el 4 de septiembre. Corresponde ahora al juez Arun Subramanian determinar si la resolución propuesta vela verdaderamente por los intereses de la ciudadanía.
El Progressive Policy Institute también se sumó a las peticiones de rechazo el 3 de septiembre, sumándose a los dieciocho fiscales generales en representación de 17 estados y el Distrito de Columbia —quienes actúan como demandantes y no como terceros— que presentaron sus objeciones el 4 de septiembre.
El Departamento de Justicia tiene la obligación de responder a todas estas observaciones y presentarlas ante el tribunal antes de que el juez Subramanian emita su fallo final.
Cabe recordar que Live Nation alcanzó un acuerdo con el Departamento de Justicia en marzo, apenas una semana después de haber comenzado el juicio. En él, aceptó deshacerse de 13 acuerdos de reserva en anfiteatros, limitar las tarifas de servicio de Ticketmaster al 15% del valor nominal en los recintos propios de Live Nation, destinar 280 millones de dólares a indemnizaciones estatales y prorrogar su decreto de consentimiento durante ocho años.
No obstante, la mayoría de los estados rechazaron la propuesta y decidieron seguir adelante. En abril, un jurado popular determinó que Live Nation y Ticketmaster habían monopolizado ilegalmente los mercados de venta de entradas y anfiteatros en Estados Unidos.
Recordando los decretos de consentimiento dictados en 2010 y 2020 —los cuales impusieron normas de conducta a Live Nation en lugar de desmembrarla—, AEG cuestiona qué garantías existen de que una versión a ocho años funcione “donde fracasaron quince años de restricciones similares”.
“El decreto propuesto difiere de los anteriores decretos fallidos en la forma, pero no en el fondo”, señala su escrito. “Deja intacto —de hecho, protege— el engranaje anticompetitivo de Live Nation: los recintos seguirán firmando contratos de exclusividad con Ticketmaster por temor a perder los lucrativos espectáculos de Live Nation. La amenaza no necesita ser verbalizada para ser efectiva.
“Mientras Live Nation controle los conciertos que los recintos necesitan, estos seguirán eligiendo a Ticketmaster; no porque destaque en precio, servicio o innovación, sino porque los recintos no pueden permitirse el coste de optar por una alternativa como AXS o SeatGeek”.
“Mientras Live Nation controle los conciertos que los recintos necesitan, estos seguirán eligiendo a Ticketmaster; no porque destaque en precio, servicio o innovación, sino porque los recintos no pueden permitirse el coste de optar por una alternativa como AXS o SeatGeek”.
AEG
Conforme al fallo propuesto, Ticketmaster estaría obligada a permitir que cualquier gran recinto vinculado por exclusividad utilice una plataforma rival durante un único evento por cada año de vigencia que le reste al contrato.
A aquellos recintos con al menos cuatro años de contrato por delante también se les debería ofrecer la opción de derivar hasta un 20% de su inventario sujeto a comisiones hacia un competidor, si bien Ticketmaster se reservaría el derecho de reducir proporcionalmente sus pagos correspondientes.
Desde la perspectiva de AEG, la primera medida se limita en la práctica a los contratos con un máximo de cuatro años restantes, mientras que la segunda opera como una alternativa para los acuerdos más largos.
Bajo esta lectura, argumentan que Ticketmaster retendría aproximadamente el 85% del mercado —cerca de 6.500 de los 7.500 eventos anuales en los principales recintos—, abriéndose a la competencia apenas unos 170 eventos.
Ambas compañías arremeten contra el esquema de “distribución abierta” del acuerdo, mediante el cual los competidores se conectarían al software interno de Ticketmaster mientras, según denuncia AEG, esta última seguiría cobrando sus comisiones por dichas ventas.
“En otras palabras, la única ‘competencia’ que el decreto propuesto parece generar es la competencia por vender entradas de Ticketmaster en el propio sistema de Ticketmaster”, apunta el documento de AEG. “Pero, huelga decirlo, eso no es competencia en absoluto.
“En pocas palabras, el decreto propuesto no debilita el dominio de Ticketmaster; lo afianza aún más”.
Asimismo, AEG sostiene que las penalizaciones económicas son demasiado leves para disuadir a la infractora: “Un pago de 18 millones de dólares y una multa de 5 millones por infracción no modificarán los incentivos de Live Nation”.
Dicha cantidad de 18 millones de dólares se gestiona de manera independiente al fondo de 280 millones de dólares, estando destinada a compensar a los seis estados que se adhirieron al pacto.
AEG calcula que esta compensación representa menos del 0,1% de los ingresos anuales de Live Nation, los cuales, según su informe, superaron los 25.000 millones de dólares en 2025.
“En pocas palabras, el decreto propuesto no debilita el dominio de Ticketmaster; lo afianza aún más”.
AEG
AEG denuncia también que el Departamento de Justicia cerró el acuerdo a espaldas de su propio equipo de litigio, tal como los estados demandantes ya recriminaron cuando solicitaron al tribunal en julio la autorización para recabar pruebas adicionales.
Por su parte, Messina —cuya promotora ha organizado giras internacionales para figuras de la talla de Taylor Swift y Ed Sheeran— aportó una perspectiva independiente centrada en la economía de la promoción y los anfiteatros.
“Live Nation no obtiene sus ganancias promoviendo giras ni respaldando a los artistas; los ingresos de Live Nation provienen de las tarifas de emisión de billetes y de los patrocinios”, escribió. “Solo hace falta revisar sus estados financieros públicos”.
“Live Nation no obtiene sus ganancias promoviendo giras ni respaldando a los artistas; los ingresos de Live Nation provienen de las tarifas de emisión de billetes y de los patrocinios”.
Louis Messina, Messina Touring Group
“Live Nation recauda casi mil millones de dólares anuales en comisiones por venta de entradas, mientras que en muchos ejercicios registra beneficios mínimos, si es que los hay, en su división de giras”.
En cuanto a su propia experiencia empresarial, Messina relató: “Mi relación con Live Nation concluyó en 2024. Intenté programar varias giras a través de los anfiteatros de Live Nation, pero dejaron de responder a mis llamadas”.
Según afirma, Live Nation únicamente accedió a que la banda The Lumineers actuara en sus instalaciones “bajo la condición de que yo no tuviera ninguna participación”. Las llamadas no volvieron a ser devueltas hasta 2026, una vez formalizado el acuerdo extrajudicial.
“La mayoría de los artistas, agentes y mánagers temen alzar la voz contra Live Nation porque se juegan su futuro si la empresa les da la espalda. Como Live Nation ya me ha dado la espalda, no tengo nada que perder y puedo decir las cosas tal como son”.
El argumento central de SeatGeek gira en torno a un obstáculo principal: los recintos están convencidos de que abandonar a Ticketmaster implica perder automáticamente los espectáculos de Live Nation.
“No existe motivo alguno para creer que intentar por tercera vez una fórmula fallida dará resultado, y sí todas las razones para prever un nuevo fracaso”, sentencia el escrito de SeatGeek.
La compañía detalla que ha ofrecido un “seguro de represalias” a al menos ocho grandes recintos de conciertos para mitigar el riesgo de perder los espectáculos de Live Nation, habiendo abonado este año cerca de 1 millón de dólares a los Florida Panthers en el marco de dicha cobertura.
A pesar de ello, SeatGeek lamenta que “prácticamente todos” decidieron permanecer fieles a Ticketmaster, señalando que actualmente solo actúa como proveedor principal de billetes en cinco recintos que considera de gran categoría.
El segundo pilar de la argumentación de SeatGeek es de índole estructural.
“Al separar el concepto de plataforma tecnológica subyacente de las demás funciones de cara al consumidor, el fallo propuesto pretende liberalizar la venta primaria de entradas”, indica el texto. “Sin embargo, en la práctica, lo único que hace es consagrar la posición de Ticketmaster como el sistema informático fundamental sobre el que pivotan los recintos”.
El veredicto de SeatGeek sobre el pacto es tajante: “Se trata de un gesto insignificante disfrazado de solución de calado”.
En unas declaraciones concedidas a Billboard, el vicepresidente ejecutivo de asuntos corporativos y regulatorios de Live Nation, Dan Wall, tachó los escritos de AEG y SeatGeek de responder a “intereses comerciales propios y no a los de los artistas, los recintos o los aficionados”, añadiendo que “buena parte de sus argumentos tergiversan los términos reales del acuerdo”.
Asimismo, Wall recalcó que “nada de lo expuesto en estas alegaciones mella nuestra confianza en que el tribunal acabará por aprobarlo”.
MBW se ha puesto en contacto con el Departamento de Justicia y con Live Nation para recabar valoraciones adicionales.Music Business Worldwide





