AEG, el principal competidor de Live Nation en la industria de los directos, ha dejado claro ante el juez encargado de la macrodemanda antimonopolio contra su rival que la única solución válida es deshacer la fusión de 2010 que unió a Live Nation con Ticketmaster.
Esta postura llega como respuesta al polémico acuerdo alcanzado el pasado marzo entre Live Nation y el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Dicho pacto puso fin a las acusaciones federales por prácticas anticompetitivas. Mientras ambas partes defienden que el entendimiento protege la libre concurrencia, los detractores sostienen que se trata de un arreglo político impulsado por abogados y grupos de presión cercanos al presidente Donald Trump.
Según informa Billboard, AEG argumenta formalmente que «mientras Ticketmaster siga integrada verticalmente con Live Nation, los recintos se verán presionados a contratarlos debido al control que Live Nation ejerce sobre los contenidos. El acuerdo propuesto no soluciona ese incentivo fundamental. Es indispensable una desinversión para recuperar la competencia».
Bajo la normativa estadounidense, cualquier parte interesada puede presentar alegaciones antes de que el juez Arun Subramanian decida si valida el acuerdo con el Departamento de Justicia, siendo hoy el plazo límite. Esta fecha tope coincide con una semana intensa para el sector de la venta de entradas, marcada también por nuevas normativas contra la reventa en EE. UU., Brasil y Corea del Sur.
La postura de AEG sobre el pacto con el Departamento de Justicia
Así como no sorprende la firme oposición de AEG, tampoco extraña la descalificación inmediata que Live Nation ha hecho de esta respuesta.
Dan Wall, vicepresidente ejecutivo de asuntos corporativos y regulatorios de la compañía, afirmó que el escrito de AEG busca «favorecer sus propios intereses comerciales» en lugar de los de «artistas, recintos o seguidores», tergiversando además los términos del acuerdo.
«El Departamento de Justicia negoció este pacto y ha señalado que aporta beneficios reales a los consumidores», declaró Wall a Billboard, añadiendo que «nada» de lo presentado por AEG debilita su confianza en que el tribunal aprobará la medida.
Cuando el Departamento de Justicia interpuso su demanda antimonopolio en 2024, inicialmente exigía la separación forzosa de Ticketmaster para frenar el abuso de posición dominante en giras, recintos y venta de localidades.
Por su parte, los 33 estados que continuaron con el litigio a pesar del pacto federal —logrando que un jurado determinara que Live Nation y Ticketmaster operan bajo un monopolio ilegal— siguen presionando para lograr la división de ambas empresas.
Aunque AEG opera en la promoción de giras, gestión de recintos y tiquetería en EE. UU. a través de su filial AXS (de un tamaño considerablemente menor que Ticketmaster), ha denunciado reiteradamente las prácticas restrictivas de su competidor.
Ya en el momento en que se presentó la demanda inicial, el consejero delegado de AEG Presents, Jay Marciano, señaló en un memorando interno que Ticketmaster utiliza su posición de monopolio para subsidiar las áreas de contenido de Live Nation, asfixiando al resto de operadores.
En su reciente escrito, AEG recuerda que Live Nation ya ha firmado compromisos previos con el gobierno estadounidense para calmar las sospechas de monopolio: primero en 2010, al aprobarse la fusión, y después en 2020, tras incumplirse el decreto original. Ninguno de ellos logró modificar de forma sustancial las prácticas de la empresa, subraya AEG.
Ahora queda por ver qué resolución adoptará el juez Subramanian sobre el acuerdo y qué sanciones impondrá a raíz del veredicto del jurado en el proceso liderado por los estados.
Nuevas regulaciones contra la reventa en Estados Unidos
Paralelamente, la Asociación Nacional de Salas Independientes (NIVA) ha celebrado los avances en el Congreso estadounidense respecto a las nuevas normativas sobre la venta secundaria de localidades.
Entre ellas destaca la Ley MAIN Event Ticketing, diseñada para endurecer las restricciones contra el uso de programas automatizados o ‘bots’ empleados por revendedores para acaparar entradas de eventos populares y revenderlas a precios inflados.
Estas iniciativas avanzaron esta semana en la Cámara de Representantes, mientras que sus homólogas en el Senado ya superaron la fase de comités y se encuentran listas para su debate legislativo.
Stephen Parker, director ejecutivo de NIVA, señaló en un comunicado que el Congreso tiene «una oportunidad histórica para aprobar una reforma con sólido apoyo bipartidista y respaldo de la música independiente». Asimismo, instó a ambas cámaras a dar luz verde definitiva a la norma.
La organización también ha aplaudido la presentación de la ley GHOST (Guaranteeing Honest Ownership In Secondary Ticketing Act), orientada a erradicar la práctica especulativa de ofrecer entradas que los revendedores ni siquiera poseen todavía.
Nuevas leyes contra la reventa en Brasil
En Brasil se ha promulgado esta semana una nueva legislación contra la especulación de entradas, bautizada popularmente como la Ley Taylor Swift. Su objetivo principal es imponer transparencia a los intermediarios y plataformas de reventa que operan en el país.
Siguiendo la estela de otros mercados, los sitios de reventa deberán advertir claramente que no son canales oficiales y mostrar de forma íntegra y anticipada el precio final de cada localidad, adoptando además mecanismos para frenar la especulación abusiva.
El vínculo con la artista estadounidense surge a raíz del descontento generalizado de los fans durante su paso por la gira ‘Eras Tour’, donde las entradas se revendían con sobreprecios desorbitados.
Además, esta normativa llega acompañada de otra medida vinculada a la seguridad en los conciertos, obligando a los organizadores de grandes eventos a suministrar agua potable gratuita y a permitir el acceso al recinto con envases propios.
Esta decisión responde al trágico fallecimiento de una seguidora durante el concierto de Swift en noviembre de 2023. Ana Clara Benevides perdió la vida por un golpe de calor en medio de temperaturas extremas, un episodio agravado por la prohibición inicial de introducir agua al estadio.
Nuevas normativas de venta de entradas en Corea del Sur
Finalmente, a finales de la semana pasada entraron en vigor en Corea del Sur nuevas leyes dirigidas a erradicar la reventa lucrativa a escala comercial, castigando a los infractores con multas de hasta 50 veces el beneficio obtenido.
Habrá que comprobar la eficacia real de estas medidas, especialmente tras las informaciones de medios locales que ya alertan de métodos ingeniosos para burlarlas, como la venta de un café móvil por 660.000 wones que incluía como «obsequio» una entrada de béisbol valorada originalmente en 100.000 wones. Toda una muestra de picaresca.





