Un estudio reciente sobre las consecuencias del Brexit para los músicos y artistas británicos que desean actuar en Europa pone de manifiesto la caída en el número de conciertos desde que el Reino Unido salió de la Unión Europea, además de calcular el impacto económico de esta situación.
Tras la salida del bloque europeo en 2020, los profesionales de la música se encontraron con nuevos obstáculos y gastos al organizar giras europeas, debido a que las normativas de visados y permisos de viaje varían según cada nación.
De acuerdo con el nuevo informe, encargado por el propio gobierno británico, el volumen total de conciertos ofrecidos por talentos del Reino Unido en Europa durante 2024 experimentó un descenso del 21% en comparación con 2019.
Esta problemática no solo afecta de forma directa a los intérpretes, sino también a los equipos técnicos y a las empresas colaboradoras. Al sumar todos estos factores, se calcula que la industria musical británica y otras áreas de las artes escénicas perdieron 208 millones de libras en «valor añadido bruto» y cerca de 2.490 empleos entre 2022 y 2024.
El documento también señala que «los creadores y compañías de mediana y pequeña escala, los trabajadores autónomos, así como los equipos técnicos y transportistas, han sufrido un impacto desproporcionado». En particular, los artistas emergentes «han visto reducidas sus oportunidades para consolidar audiencias, tejer redes profesionales y hacer crecer sus carreras, lo que a su vez compromete el futuro crecimiento de las exportaciones y la expansión internacional».
Antes de las elecciones generales de 2024, el Partido Laborista mencionó explícitamente a los «artistas en gira» en su programa electoral, prometiendo «mejorar los vínculos comerciales y de inversión con la UE» mediante la «eliminación de barreras comerciales innecesarias». Desde entonces, el sector musical ha presionado al Ejecutivo para que cumpla dicha promesa.
Sin embargo, para lograrlo también es indispensable convencer a los organismos comunitarios y a los Estados miembros sobre las ventajas de suprimir la burocracia y las restricciones que afectan a los músicos británicos y a sus equipos desde el Brexit. Con este propósito, el estudio recalca asimismo los perjuicios económicos sufridos por los países de la UE.
En este sentido, detalla que «la disminución de las giras de músicos británicos tras la salida de la UE ha provocado una pérdida estimada de aproximadamente 1.040 millones de libras en valor añadido bruto para los países de acogida europeos», siendo Alemania, Dinamarca, Francia, Italia, Países Bajos e Irlanda los más perjudicados.
La Cultural Exchange Coalition —agrupación que reúne a diversas entidades de las industrias creativas británicas y europeas— afirma que este informe «demuestra con claridad que las giras de artistas y compañías del Reino Unido por la UE generan un valor cultural y económico sustancial para ambas partes».
Y añade que, además, «en momentos complejos, la cultura actúa como un puente y una oportunidad para contemplar el mundo a través de los ojos de los demás». Por este motivo, «instamos al gobierno británico y a las instituciones europeas a pactar soluciones prácticas destinadas a las industrias creativas y al sector cultural durante la próxima cumbre entre el Reino Unido y la UE».
Los diversos contratiempos específicos que el Brexit ha generado para los artistas británicos de gira por Europa han sido objeto de debate continuo desde la desconexión con la UE, y ahora quedan sintetizados en el texto. Esto abarca desde los problemas con visados y permisos, trámites aduaneros y carnets de tránsito, hasta las limitaciones de transporte y la complejidad fiscal en la venta de mercancías.
El informe se fundamenta en entrevistas dentro del sector y en datos facilitados por la sociedad de gestión colectiva británica PRS. John Mottram, director de estrategia, comunicación y asuntos públicos de dicha entidad, ha celebrado la publicación y ha reclamado acción inmediata a los ministros.
«Detrás de estas cifras hay personas reales», subraya, «cancionistas y compositores que se ven frenados por una burocracia asfixiante, perdiendo ocasiones para conectar con nuevos públicos, impulsar sus trayectorias y ganarse la vida mediante actuaciones en toda Europa».
«Hacemos un llamado al gobierno británico para que redoble sus esfuerzos y cumpla el compromiso de su programa electoral, facilitando las giras de los artistas del Reino Unido en la UE», concluye. «Esto ayudaría a los creadores a ganarse la vida, aportaría un valor real a la economía y generaría miles de puestos de trabajo en el sector del directo».





