Photo Credit: Thibault Penin
¿Se ha convertido Spotify en el adalid del arte humano? Poco más de un año después de iniciar su ofensiva contra el contenido de audio generado por inteligencia artificial, la plataforma de streaming musical asegura haber bloqueado más de 50 millones de “pistas basura y spam” de sus recomendaciones, además de eliminar por completo otros 75 millones de archivos subidos.
La compañía reveló estas y otras estadísticas en una breve publicación de su blog titulada “Un año después: poniendo el arte humano en primer lugar en Spotify”. Un titular que refleja claramente el tono del comunicado, el cual no escatima críticas hacia el “contenido basura y spam generado por IA”, arremete contra los “malos actores” y destaca la importancia de preservar “la música creada por artistas humanos auténticos”.
Visto de otro lado, la postura de Spotify frente al contenido de IA ha evolucionado con el tiempo. Técnicamente, las cifras sobre las 75 millones de retiradas de contenido ya se habían anunciado en septiembre de 2025; y el informe actual vuelve a hacer mención a las “más de 75 millones de canciones basura que hemos borrado de la plataforma”.
¿Qué hay de las medidas contra el contenido basura y el spam de IA durante los últimos 13 meses? Al ser consultados por los medios, los representantes de Spotify prefirieron no ofrecer una cifra actualizada y se limitaron a reiterar el total de pistas eliminadas de las recomendaciones.
Partiendo de este último punto, no es ningún secreto que los titulares de derechos están molestos ante la avalancha de música de baja calidad creada por IA, y que una gran parte de los oyentes prefiere evitar el audio sintético.
Teniendo esto muy presente, Spotify reconoció que “las canciones que los usuarios saltaban, ignoraban o indicaban que no querían escuchar… eran sistemáticamente aquellas identificadas como contenido basura o spam”. Según la empresa, este reajuste ha generado “una notable disminución en las quejas de los usuarios”.
En otras palabras, el propio interés comercial también impulsa esta cruzada antipratesca del servicio de streaming, especialmente porque los oyentes más exigentes podrían migrar a alternativas como Deezer (que etiqueta el audio de IA y pronto incorporará un botón de activación/desactivación) o Tidal (que a mediados de año dejó de monetizar por completo las canciones 100% artificiales).
Por otro lado, si la evolución mensual de oyentes en perfiles generados por máquinas sirve de indicador, la purga de recomendaciones realizada por Spotify ha tenido un impacto directo en el consumo.
Desde que DMN Pro analizó los datos de diversos perfiles de “artistas” de inteligencia artificial en diciembre de 2025, cada uno de ellos parece haber sufrido una caída de dos dígitos en su audiencia mensual.
Otro factor a considerar es la próxima herramienta de versiones y remixes mediante IA de la plataforma, cuya licencia firmó Believe recientemente. En términos generales, si el contenido basura sigue deteriorando la percepción que artistas y oyentes tienen de la inteligencia artificial, esto no auguraría nada bueno para el éxito de dicho producto.
Asimismo, dado que la herramienta girará en torno a la música real, a la plataforma le conviene evitar que los usuarios potenciales (es decir, aquellos interesados en soluciones de IA) mantengan la costumbre de reproducir basura recomendada algorítmicamente.
En otra sección de su actualización sobre inteligencia artificial, Spotify repasó el despliegue de los Créditos de IA (de los cuales se envían “decenas de miles” cada día), la función de verificación (con unos 300.000 artistas que representan “más del 99% de lo que los usuarios buscan en Spotify”), las insignias de Persona de IA y la fase beta de Protección de Perfiles de Artistas.
Para concluir, el servicio destacó su continuo “análisis de nuevas tácticas, incluidas las cargas masivas, canciones duplicadas, manipulación de SEO, redes de listas de reproducción de spam y pistas artificialmente cortas“, al tiempo que confirmó su disposición a adaptarse conforme “los spammers cambien sus métodos”.





