Organismos gubernamentales de cinco naciones de América Latina unieron fuerzas recientemente para llevar a cabo una ofensiva contra la piratería digital, obligando a los proveedores de internet en Perú, Paraguay, Brasil, la República Dominicana y Ecuador a bloquear más de 300 dominios vinculados al almacenamiento de malware y a la extracción de contenidos en streaming.
Esta iniciativa conjunta, bautizada como Operación LUMEN, contó con el respaldo de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI), la principal organización global del sector musical, que mantiene una intensa colaboración con las autoridades de la región para frenar el fraude en el streaming y la piratería musical.
La máxima representante de la IFPI, Victoria Oakley, señaló que “la Operación LUMEN demuestra lo que se puede lograr cuando los gobiernos cooperan más allá de sus fronteras para combatir amenazas como la piratería. Felicitamos el liderazgo y la colaboración de las autoridades participantes; esta iniciativa ayudará a proteger a los artistas y seguidores, al tiempo que fomenta un mercado digital de la música mucho más saludable”.
Aunque en la actualidad se hable con menor frecuencia sobre este problema, la piratería sigue representando un desafío mayúsculo para la industria, la cual ejecuta constantemente estrategias de protección en un segundo plano.
Durante los últimos años, las plataformas de *stream ripping* —herramientas que permiten descargar de forma permanente audios transmitidos en directo— se han convertido en el blanco principal de las quejas del sector. Paralelamente, el bloqueo de webs mediante la orden a los proveedores de internet se posiciona como la táctica antipiratería predilecta de la industria.
De acuerdo con un informe emitido por la IFPI, los dominios afectados por la Operación LUMEN acumulaban en conjunto un promedio de 15 millones de visitas mensuales durante el último año, alcanzando a más de 5,4 millones de usuarios únicos en ese mismo periodo.
El organismo internacional añadió que “44 de los 317 sitios señalados estaban relacionados con la propagación de software malicioso y otras actividades ilícitas, afectando a más de 4,7 millones de usuarios, lo que evidencia la estrecha conexión entre la vulneración de los derechos de autor y los riesgos más amplios de ciberseguridad”.
Las coordinaciones de la Operación LUMEN estuvieron a nivel central bajo la batuta del INDECOPI de Perú, institución encargada de velar por la propiedad intelectual y la libre competencia. Dicha entidad colaboró estrechamente con la DINAPI de Paraguay, CyberGaeco y ANCINE de Brasil, la ONDA de la República Dominicana y el SENADI de Ecuador.
Al respecto de este operativo, la presidenta ejecutiva de INDECOPI, Milagros Maraví, indicó que los “sistemas cada vez más complejos que explotan la tecnología para lucrarse indebidamente del esfuerzo creativo ajeno” impactan a “miles de creadores y empresas”, además de perjudicar a las “industrias culturales” de toda la región.
Asimismo, resaltó que la cooperación entre los diferentes Estados latinoamericanos “evidencia el firme propósito de los países de la zona por impulsar respuestas innovadoras y articuladas en defensa de la creatividad”.
Por otro lado, el bloqueo de páginas web por infracción de derechos de autor acumula diversos detractores, quienes sostienen que no se trata de una medida verdaderamente eficaz, puesto que los usuarios con mayores conocimientos tecnológicos logran sortear con facilidad las restricciones para seguir consumiendo material ilegal.
Si bien esta clase de bloqueos aún no cuenta con un marco legal aplicable en Estados Unidos, en Washington ya se evalúan propuestas normativas en esa dirección, lo que ha provocado que los sectores contrarios a esta medida intensifiquen sus críticas contra la herramienta predilecta de la industria musical.
Pese a las objeciones, la industria insiste en la utilidad de esta alternativa. Para respaldar la Operación LUMEN, la IFPI trajo a colación un análisis realizado el año pasado, el cual “evidenció que las acciones de bloqueo constantes y bien dirigidas funcionan como un recurso idóneo para disminuir el tráfico hacia plataformas ilegales y orientar a los consumidores hacia canales legales”.
Dicho estudio, según detalla el organismo, “reveló que la restricción sostenida de páginas infractoras generó un repunte de entre el 15% y el 50% en las visitas a servicios autorizados como Spotify y Amazon Music, además de un incremento del 3% al 8% en el acceso a páginas de registros de pago o mejoras de suscripción”.
Para concluir, la directora de la IFPI, Oakley, afirmó que “la investigación de la IFPI corroboró que el bloqueo de sitios web constituye un mecanismo proporcionado y eficiente para obstaculizar el acceso a ofertas ilícitas, impulsando a su vez el uso de plataformas legales y de pago. Acciones sincronizadas como esta contribuirán decisivamente a neutralizar cientos de webs nocivas y violadoras de la ley”.





