DDEX es la organización sin ánimo de lucro encargada de establecer los formatos que utilizan las empresas musicales para intercambiar datos, abarcando desde los detalles de nuevos lanzamientos hasta los informes de ventas.
Los más de 150 miembros de la entidad incluyen a Spotify, Apple, Amazon y a las tres grandes discográficas, además de compañías líderes de todos los sectores de la industria.
El próximo mes, el 19 de noviembre, DDEX celebrará su Cumbre MusicTech 20/20 en Toronto, presentada por Meta. El evento llega enmarcado en el vigésimo aniversario de la organización.
Uno de los temas principales que se debatirán en el evento serán los identificadores de datos, en un panel que contará con la participación de Chris Horton, vicepresidente ejecutivo de tecnología estratégica en Universal Music Group, y Sylvain Piat, director de negocios y tecnología en CISAC, la organización detrás del sistema ISWC.
Antes del evento, MBW conversó con Mark Isherwood, quien ha dirigido la Secretaría de DDEX desde la creación de la entidad en 2006 y cuenta con más de 40 años de trayectoria profesional vinculada a los derechos y datos musicales.
“Está muy claro que el mayor problema sin resolver sigue siendo la falta de accesibilidad general a enlaces autorizados entre las obras musicales (ISWC) y las grabaciones sonoras (ISRC).”
Mark Isherwood
Al expresar su opinión personal sobre la problemática de los identificadores de datos, Isherwood señaló que el reto más importante pendiente en la industria musical sigue siendo la ausencia de conexiones autorizadas y estandarizadas a nivel sectorial entre canciones y grabaciones.
El directivo destacó que numerosas bases de datos internas de las compañías musicales contienen “una gran cantidad de enlaces” entre los códigos identificativos de canciones (ISWC) y los de grabaciones (ISRC).
Sin embargo, puntualizó que estos por lo general “son utilizados por dichas empresas como una ventaja competitiva propia, en lugar de constituir algo de valor y beneficio común”.
“Si se consulta a la mayoría de los profesionales de operaciones dentro de la cadena de valor de la industria musical, resulta evidente que el mayor problema sin resolver es no disponer, al alcance de todos, de vínculos autorizados entre las obras musicales (ISWC) y las grabaciones sonoras (ISRC)”, afirmó.
“Si este asunto pudiera resolverse, una cantidad muy considerable de trabajo arduo que todos nos vemos obligados a realizar a diario dejaría de ser necesaria, lo que aportaría beneficios sustanciales en términos de costes y eficiencia”, añadió Isherwood.
DDEX cuenta con su propio estándar, denominado BWARM, para la transmisión masiva de datos sobre grandes volúmenes de canciones, lo que incluye los enlaces a las grabaciones correspondientes.
Al ser consultado sobre lo que los sistemas de datos de la industria podrían hacer posible en la próxima década, Isherwood indicó: “El objetivo definitivo para el sector debe ser la gestión operativa basada meramente en el uso de identificadores únicos.
“En la actualidad, es necesario intercambiar volúmenes de datos muy significativos porque los datos de los identificadores casi siempre deben ir acompañados de información corroborativa.
“Durante los próximos diez años, la industria debe trabajar para eliminar la necesidad de transmitir cualquier elemento que no sean los propios identificadores. Estos se comunicarían a través de mensajes considerablemente más pequeños, limitados exclusivamente a los identificadores.
“De este modo, los destinatarios recuperarán la información que necesiten utilizando dichos identificadores como punteros hacia datos almacenados en otros lugares, evitando así la necesidad de realizar múltiples y masivos intercambios de metadatos, gran parte de los cuales actualmente se duplican”.
La cumbre MusicTech 20/20 se inaugurará con un discurso de Dan Simpson, presidente de la junta directiva de DDEX y director de operaciones musicales de Meta.
El orador principal del evento será Phil Wiser, quien recientemente se desempeñó como director de tecnología de Paramount. Según DDEX, Wiser formó parte del equipo de Sony que participó en las negociaciones para el lanzamiento de iTunes.
Las entradas para la cumbre, disponibles a través de la página de eventos de DDEX, tienen un precio de 650 dólares estadounidenses hasta el 1 de noviembre y de 770 dólares a partir de esa fecha.
Respecto a cuál sería un escenario realista de peores consecuencias si los sistemas de datos de la industria no logran adaptarse al ritmo de la inteligencia artificial, Isherwood comentó: “La palabra clave en esa pregunta es ‘realista’. ¿Podría surgir una situación en la que todo el sistema se colapse hasta el punto de que nadie cobre? No, en absoluto.
“No obstante, en algún punto del espectro entre nuestra situación actual y ese escenario extremo, podría llegar a ser posible. Qué tan cerca estemos dependerá de la rapidez con la que el sector sea capaz de adaptarse.
“Nuestra experiencia en DDEX demuestra que los actores de la industria están muy al tanto de estos desafíos y ya se encuentran preparados para la adaptación. Hemos avanzado considerablemente en la resolución de los problemas operativos planteados por la IA, y parte de este trabajo ya está comenzando a integrarse en el ecosistema operativo”.
“Como en cualquier ámbito de la vida, los recursos son limitados. Dicho esto, no hay nada fundamental en el enfoque de la industria que deba modificarse”.
Mark Isherwood
Ante la duda de si los estándares actuales, que dependen del consenso entre numerosas empresas, podrán marchar al mismo ritmo que los cambios venideros en el negocio musical, Isherwood agregó: “Es cierto que el desarrollo de normativas puede tomar tiempo. Sin embargo, DDEX se enorgullece de su capacidad para actuar con relativa agilidad en un entorno en constante transformación.
“Aun así, siempre existe un desfase entre la finalización de los estándares y su implementación en toda la industria. DDEX opera de manera que busca minimizar este lapso asegurándose de que existan empresas miembro listas para aplicar una norma antes de que esta sea publicada.
“Evidentemente, tanto DDEX como la industria en su conjunto podrían hacer más y mejor; sin embargo, al igual que en cualquier aspecto de la vida, los recursos son finitos. A pesar de ello, el enfoque fundamental del sector no requiere cambios estructurales”.
Al rememorar los orígenes de DDEX, Isherwood concluyó: “El principal catalizador para la fundación de DDEX fue la infraestructura creada para el lanzamiento de la tienda iTunes en 2003. Existían múltiples sistemas corporativos desarrollados de forma independiente, con arquitecturas y modelos de datos diversos.
“En muchos casos, la información se transmitía mediante hojas de cálculo de [Excel]. Todo se realizaba de manera propietaria. Por esta razón, cinco discográficas, tres entidades de gestión colectiva (CMO) de obras musicales y tres empresas tecnológicas se unieron para idear un método que simplificara la comunicación de datos.
“A partir de estas conversaciones, que [dieron inicio] a mediados de 2005, DDEX se constituyó oficialmente en mayo de 2006. Desde entonces, la organización se ha expandido hasta superar los 150 miembros que representan a todos los eslabones de la cadena de valor de la industria musical, incorporando a un mayor número de CMOs de obras musicales, editoriales, CMOs de productores e intérpretes, distribuidores, proveedores de servicios tecnológicos, empresas de tecnología de reconocimiento musical y entidades dedicadas a ofrecer servicios de recopilación de metadatos a los creadores”.Music Business Worldwide





